Ventajas medioambientales de los bioplásticos

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El principal interés y ventaja de utilizar bioplásticos es su capacidad para mejorar el impacto ambiental de un producto.

  • Reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero
  • Ahorro de recursos fósiles
  • Posibilidad de utilizar un recurso local
  • Aprovechamiento de coproductos

De forma general, los bioplásticos contribuyen a mejorar el impacto medioambiental de los productos de dos maneras:

  • La utilización de recursos renovables para la fabricación de monómeros permite una reducción en la utilización de recursos fósiles y en las emisiones de gases de efecto invernadero.
  • Su carácter biodegradable ofrece una opción añadida al final de la vida útil de los productos y permite una disminución del volumen de desechos.

Interés de los recursos renovables y de la biodegradación

El desarrollo económico de los países industrializados se ha basado, en gran medida, en la explotación intensiva de los recursos no renovables. Hoy en día, ante el agotamiento de los recursos fósiles y el aumento del costo de su extracción, los recursos vegetales renovables constituyen una propuesta alternativa sostenible. Los bioplásticos, que incorporan materias vegetales en su fabricación, forman parte de una nueva generación de materiales llamados plásticos de origen biológico. Su desarrollo ha permitido crear nuevos puentes entre las industrias agrícola, química y plástica como parte de una gestión sostenible de nuestros recursos.

Su carácter biodegradable  ofrece una opción añadida al final de la vida útil de los productos y permite una disminución del volumen de desechos.

Saving fossil

Impactos ambientales

El impacto medioambiental de los polímeros (o de otros productos) se mide y evalúa por medio de los Análisis de ciclo de vida (ACV) https://fr.wikipedia.org/wiki/Analyse_du_cycle_de_vie). Esta herramienta de apoyo a la toma de decisiones se utiliza para identificar, cuantificar y evaluar los impactos ambientales en todas las etapas del ciclo de vida de un producto, desde la extracción de las materias primas hasta el final de su vida útil.

La serie de normas ISO 14040 (enlace externo ISO 14040) recoge las buenas prácticas para realizar un ACV, garantizando así la fiabilidad de los resultados.

La utilización de bioplásticos de origen vegetal como sustitutos de los polímeros de origen fósil permiten normalmente disminuir de manera significativa la huella de carbono de los productos, dependiendo de su aplicación. En términos generales, estos análisis demuestran el buen rendimiento de los polímeros de origen biológico en cuanto a emisiones de gases de efecto invernadero y ahorro de recursos fósiles.

Estos aspectos pueden mejorarse aún más en comparación con la situación actual. De hecho, la biomasa utilizada hasta ahora es principalmente «noble» y a menudo se compone de cultivos especializados.

En algunos casos, los coproductos como la melaza obtenida de la caña de azúcar ya se utilizan para la producción de polímeros de origen biológico (en este caso, el PET de origen biológico).

La utilización de coproductos y de desechos procedentes de diferentes sectores es actualmente objeto de investigación en el marco de numerosos proyectos, tanto locales COPROPLAST), como europeos (URBIOFIN).

Estos avances deben ser parte de la industrialización en los próximos años, siempre con el objetivo de promover el uso de la biomasa en un planteamiento de eco-diseño y economía circular