El sector de la impresión 3D está en pleno auge. Desde principios de la década de 2000, el desarrollo de esta tecnología ha visto cómo el mercado se democratizaba rápidamente.
Inicialmente confinada a la creación de prototipos y piezas pequeñas, la impresión 3D se utiliza ahora en una amplia gama de sectores, como la automoción, la medicina, los artículos de lujo e incluso la construcción para objetos a gran escala.
Uno de los materiales más utilizados es el PLA (ácido poliláctico). Es fácil de procesar gracias a su baja temperatura de transformación, y confiere una buena calidad estética a la pieza.
PRESTACIONES
- Compatible con los procesos existentes
- Fácil de instalar
- Mayoritariamente de base biológica
- Biodegradabilidad según la aplicación
- Mejora potencial de la huella medioambiental
- Diseño único que incorpora coproductos


Además del PLA, otros bioplásticos como los poliésteres de base biológica y los biocomposites enriquecidos con fibras naturales o coproductos (café, cereales, marisco, etc.) están abriendo oportunidades para diversificar las aplicaciones y satisfacer requisitos específicos, creando al mismo tiempo efectos de textura y diseños específicos para cada formulación.
En impresión 3D, los PHA (polihidroxialcanoatos), derivados de la fermentación bacteriana, destacan por su buena estabilidad térmica, excelente adhesión entre capas y biodegradabilidad en una amplia gama de entornos. Ideales para prototipos o productos acabados, pueden utilizarse para crear materiales tanto flexibles como rígidos, según la aplicación deseada.
