Los ésteres de celulosa se producen a partir de la celulosa de la madera. Por tanto, tienen una base biológica parcial, pero en general no son biodegradables (salvo en forma de pasta regenerada).
En función de las modificaciones químicas realizadas, se pueden obtener distintos materiales, como el acetato de celulosa o el proprionato de celulosa. Estos materiales son muy transparentes y tienen buenas propiedades mecánicas y térmicas. Se utilizan, por ejemplo, en procesos de moldeo por inyección o en el mecanizado de láminas para la fabricación de patillas de gafas.
