El proyecto FILL (Filet Innovant Limité dans le temps) pretende desarrollar una red de catinaje en cadena para el cultivo del mejillón, diseñada a partir de materiales biodegradables. El objetivo del proyecto es reducir el impacto ecológico de las redes que se pierden en el mar, garantizando al mismo tiempo su adopción efectiva por los profesionales mediante el codiseño con los criadores de mejillones.
Tras una primera fase de investigación y desarrollo, se formuló y produjo a escala piloto un nuevo material, gracias a la estrecha colaboración entre NaturePlast, el CETI (Centre Européen des Textiles Innovants) y la Universidad de Bretaña Sur (UBS).
NaturePlast se encarga de la I+D para la formulación y producción de compuestos basados en bioplásticos, seleccionados por su capacidad de biodegradarse en un entorno marino. Gracias a su experiencia y a su equipo especializado, podemos producir materiales compatibles con los requisitos del proyecto.
Ahora comienza una nueva etapa: las primeras pruebas para transformar el material en malla se llevarán a cabo en colaboración con Filt 1860, empresa especializada en mallas textiles técnicas. Estos ensayos marcan una etapa clave en el proyecto, ya que validarán la transformabilidad del material desarrollado en condiciones reales.
Este proyecto, impulsado por una sinergia entre expertos en materiales, textiles y usos marinos, es un buen ejemplo de innovación al servicio del medio ambiente.

